Agrarízate | Noticias
“Agrarízate” es un equipo multidisciplinar de profesionales cuyo campo de acción promover la puesta en valor de los recursos del rural, la reinvención del mismo, el respeto al entorno natural y la sensibilización hacia los trabajos relacionados con el campo. Servicios: información, asesoramiento, formación, proyectos de ingeniería agroindustrial.
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El huerto urbano vertical, el futuro de la agricultura con el que sueñan en Francia

¿Qué pasará con la superpoblación que se prevé de cara al futuro? Diversos estudios apuntan a que habrá casi diez mil millones de personas en la Tierra en 2050, llegando a los once mil millones en 2100. Esto significa que las ciudades crecerán de forma abrumadora en las próximas décadas. Así es como surge la necesidad de los huertos urbanos y Francia quiere ser la que lidere el movimiento.

Se trata de un huerto urbano vertical, en el que tendríamos hasta 1000 m² de cultivo. El desarrollo ha sido obra de Ilimelgo, cuya intención es ofrecer productos frescos y con baja huella de carbono. Entre sus objetivos, el de ofrecer oportunidades de empleo a nivel local y minimizar el transporte por carretera.

Hay diversas opciones existentes en la agricultura urbana vertical, desde la agricultura hidropónica (se sustituye el suelo por sustrato inerte y la planta recibe agua y nutrientes), al cultivo de plantas comestibles en macetas a varios niveles aprovechando al máximo la luz y el agua.

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Así es el invernadero vertical diseñado por Ilimelgo

Ilimelgo ha creado un invernadero en Romainville, a unos kilómetros de Paris. Han diseñado un edificio rectangular con una cubierta triangular, cuyo objetivo es la maximización de la iluminación solar y la ventilación natural. Una estructura creada con hormigón, acero y vidrio, y construida con madera como aislamiento natural.

Se entra al edificio desde un jardín, quedando la planta baja para espacios educativos y talleres. El primer piso lo han convertido en una tienda de semillas, mientras que en las plantas de arriba hay contenedores a varios niveles para desarrollar agricultura ecológica intensiva. Como por ejemplo un invernadero para el cultivo de setas, un huerto, un gallinero y laboratorios para experimentos de germinación de semillas.

Un proyecto que busca promocionar productos frescos con bajo impacto medioambiental, a través de la reducción del transporte por carretera. Además, poniendo el foco en la formación y educación medioambiental, además de aumentar el empleo local. Ahora mismo están recaudando fondos, con lo que esta granja vertical espera ser entregada en verano de 2018.

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Desde Agrarízate queremos aplaudir iniciativas como esta, porque como el dicho dice «si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña». Debido a la despoblación del rural, la falta de servicios, infraestructuras y la escasez de empleo en las zonas del rural, la mayoría de la gente elige establecerse en zonas urbanas en las que pueda disponer de todos los servicios.

Este ingenioso proyecto nos da una pista de por donde vendrán los tiros futuros. El aumento de la población mundial requiere unas producciones mas elevadas, en menor superficie y de manera más sostenible. Los huertos urbanos implican una reducción de los costes logísticos, por ello una disminución de la huella de carbono y no menos importante la interacción directa de las personas con la agricultura y la satisfacción de comer lo que cultivas.

Fuente: ecoInventos

El polvo de las grandes zonas agrícolas de EEUU contamina hasta a Europa

El polvo de Estados Unidos es capaz de cruzar el Atlántico y contaminar a Europa y África. Aunque normalmente son las calimas del Sahara las que llegan hasta estas zonas, aportando fertilizantes al océano en su ciclo natural, los granjeros de América consiguen un efecto inverso al otro lado del charco. Si alguien tenía dudas de que las actividades humanas afectan no solo al entorno inmediato, también al resto del planeta, este estudio las despeja.

Un estudio hecho entre la Agencia Estatal de Metereología, la Universidad de La Laguna y el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC en Barcelona llamado «Atmospheric Chemistry and Physics», explica los contaminantes atmosféricos en el entorno del Teide. Solo que lo hace cuando no está bajo el influjo del polvo sahariano, que suele ser entre julio y agosto. Así es como han detectado monóxido de carbono y ozono, algo generado por los incendios forestales y la contaminación de los Estados Unidos y Canadá.

El estudio, que se ha llevado a cabo durante más de cinco años, ha recogido muestras y analizado partículas, llegando a determinar las regiones concretas de Estados Unidos de dónde proceden. Algo que han podido hacer en función de los vientos dominantes en Norteamérica durante cada estación del año. Así es como el 58% de las partículas son polvo, el 24% materia orgánica, el 9% sulfatos de origen distinto al marino y el 2% restante, amonio.

De mayo a septiembre, el observatorio del Teide recibe más carbono desde Estados Unidos. Justamente cuando los vientos del oeste cruzan estados urbanos e industrializados. Una parte de lo que llega también se puede atribuir a las actividades «ligadas al uso de suelo». Justamente aquellos destinados a agricultura y ganadería. Según dicen en su estudio, y desde Agrarizate lo compartimos, “estas emisiones de polvo deberían ser tenidas en cuenta en las normativas sobre calidad del aire y mitigación del cambio climático”.

Investigan nuevas mallas de sombreo fotoselectivas que mejoren el rendimiento de los cultivos

¿Cómo se puede mejorar el aprovechamiento de la radiación solar en los cultivos agrícolas? Desde el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA) lo tienen claro. Aplicando nuevas mallas de sombreo fotoselectivas, que cuentan con poco tiempo de vida en el mercado. Gracias a las particularidades de estas mallas, los cultivos podrían realizarse en esas épocas en las que las producciones en invernadero pierden presencia en el mercado.

Es decir, que estas mallas se podrían usar directamente como cubiertas en túneles de cultivo. Colocándolas sobre estructuras metálicas ligeras sin que haga falta ningún plástico de superficie continua adicional.

Unas mallas que mejoran el producto

Las pruebas realizadas por el IMIDA, hechos sobre cultivos de pimiento en el campo de Cartagena en primavera-invierno, demuestran que dependiendo de la malla empleada se observan mejoras en la calidad nutricional del fruto y en el rendimiento final del cultivo. Además, destaca la influencia de la fotoselectividad de la zona y las condiciones climáticas de la zona mediterránea.

Cabe recordar, que las altas temperaturas de finales de primavera y verano influyen de forma negativa en los rendimientos y en la calidad de la producción de pimientos. Con lo que los sistemas de sombreo se antojan fundamentales para paliar la radiación solar. Estos sistemas buscan delimitar la radiación incidente, pero de forma que no afecte a los procesos fotosintéticos de la planta.

Una solución al cultivo en invernadero

El cultivo en invernadero permite producir cultivos independientemente del clima exterior controlando la mayoría de los factores que afectan al desarrollo de la planta. Entre otros inconvenientes están las altas temperaturas y la radiación que se alcanza en verano pudiendo incluso provocar quemaduras en las plantas. En algunas zonas se dejan de producir ciertos productos sensibles a estos factores para evitar pérdidas. Para paliar los efectos anteriores se suelen usar mallas de sombreo que complementan o sustituyen directamente a las cubiertas plásticas, pero que en algunas ocasiones, en las que las condiciones ambientales cambian, pueden producir efectos negativos. Para esos casos se están desarrollando mallas de sombreo fotoselectivas que mejoran el aprovechamiento de la radiación solar.

Satelites y agricultura de precisión

La tecnología ha convertido a la agricultura de precisión en una de las mejores opciones que se pueden elegir a día de hoy. Gracias a la red de satélites Sentinel, se captura la información necesaria para llevar a cabo este tipo de agricultura.

La red de satélites Sentinel busca tener un control general del mundo desde el espacio. Sus usos son múltiples: Geografía, meteorología, agricultura y demás ámbitos. Así es como se cuenta con dos tipos de satélite, el satélite radar y los satélites de imagen super-espectrales.

Las mejoras que Sentinel aporta a la agricultura

La red de satélites aporta imágenes de alta resolución, con lo que se pueden capturar fotografías de la vegetación, suelo, costas, ríos. Unos datos que valen para tener información sobre el uso de suelo y más parámetros interesantes. Por ejemplo, tener imágenes de la vegetación casi en tiempo real. Lo que nos servirá como un mapa útil.

Lo que se antoja vital es el procesado de las imágenes. Así es como se podrá calcular el índice de vigor de la vegetación encima de mapas, algo que sirve para detectar la variación intraparcelaria. Otro de los usos, sería realizar diversos mapas de fertilización, algo que nos permitiría llegar a un ahorro económico y medioambiental.

Los grandes avances en el desarrollo de satélites ofrecen una nueva herramienta de gestión y control de las parcelas agrícolas. Aunque las imágenes de satélite se usan desde hace años para realizar diversos estudios, la mejora en la resolución de las imágenes y frecuencia de las mismas abre nuevas vías de trabajo. Esto, sin suda, es otro paso más en el camino de la agricultura de precisión.

¿Qué es la viticultura 4.0 y en qué consiste?

Dicen que la unión hace la fuerza. Justamente de la colaboración entre COAG, UAGR, Universidad de La Rioja, Florentino Martínez y AgTech Bynse nace un sistema ‘low-cost’ que fomentará la viticultura de precisión. Su nombre, viticultura 4.0.

La idea es implantar tecnologías digitales de sensorización y ‘big data’ en explotaciones vitícolas profesionales. Destinado específicamente a aquelas que no encuentran viabilidad económica a una inversión individual.

Habrá una colaboración entre los viñedos que se encuentran en un área, para aprovechar las tecnologías de sensorización que actualmente no se usan. El proyecto utilizará sensores y otras tecnologías para monitorizar el viñedo, apoyándose de otros algoritmos y procotolos de tratamiento que analizan la composición de la uva de forma “rápida, precisa y eficiente”.

Al realizar una digitalización de las explotaciones agrarias se crea un nuevo entorno de trabajo, que mejorará “la calidad” y ahorrará “costes” en los próximos años. Y también tiene un impacto ecológico, ya que mitigará “el cambio climático, la seguridad alimentaria, incrementará la sostenibilidad y dejará menor huella ambiental”. Esto se produce al reducir el uso de “fitosanitarios, fertilizantes, energía y agua de riego”.

Cada vez son más las noticias que hablan del uso de nuevas tecnologías en la agricultura y ganadería o de las posibilidades que estas ofrecen, pero muchas veces no nos paramos a pensar en los costes asociados. En un rural como el nuestro, conformado en su mayoría por pequeñas y medianas empresas, la introducción e instalación de nuevas tecnologías supone en algunas ocasiones un coste demasiado elevado para afrontarlo de forma individual.

Así es como iniciativas como la de la viticultura 4.0 ayudan a salvar el obstáculo económico, permitiendo el acceso a la innovación de cada día a más agricultores.

Barsha, así funciona la primera bomba hidro-propulsada de España

¿Qué hacer cuando regar se convierte en un problema? Cabe apuntar que la Federación Nacional de Comunidades de Regantes ha informado que en los últimos diez años, los precios de la energía de regadío aumentaron en un 100%.

Como solución, una empresa holandesa llamada aQysta ha creado un proyecto piloto de una bomba de riego hidro-propulsada. Bajo el nombre de Barsha, ahora la podemos encontrar hasta en España. Una idea que llega desde Nepal, concretamente en la finca de los padres de su creador, donde tenían un río cerca desde el cual no podían conducir el agua hasta sus cultivos por culpa del gasto que generaban las bombas diesel, que además eran sumamente contaminantes.

Su creador, Pratap Thapa, creó una empresa con otros trece compañeros. De ahí sale la idea de una bomba de riego hidro-propulsada buscando la rentabilidad económica y la sostenibilidad.

¿CÓMO FUNCIONA BARSHA?

El sistema que usan es similar a las norias de los molinos de agua. La bomba se coloca en un canal y al aprovechar el caudal hídrico, generan energía y bombean el agua desde el surtidor al sistema de riego existente. Un sistema que los que lo han probado aseguran es “muy fácil de acoplar”, ya que el peso de la bomba es de 90 kilos, con lo que se puede transportar entre cuatro personas, y su instalación y acople se hace en cuestión de días sin maquinaria.

Una vez instalada, funciona todo el día, con lo que ya no hay preocupación por si se dispara el gasto energético.

El precio de la bomba parte de 2.000 euros, que puede ser más elevado que el que tiene una bomba eléctrica o diesel, pero se compensa con el nulo gasto de energía y el bajo coste de mantenimiento. Así que se convierte en el sistema más rentable.

INNOVACIÓN Y DESARROLLO EN EL RURAL

Hablar de innovación y desarrollo en el rural no solo significa hacer aplicaciones móviles, aumentar las conexiones de banda ancha o darle un nuevo uso a los drones. Lo que se debe buscar es dar solución a los problemas que nos encontramos en el día a día, siendo muy importante el factor económico y ambiental. Con el desarrollo de ésta bomba de riego por la empresa aQysta se reúnen estos requisitos, y aunque en principio fue pensada para solucionar los problemas de acceso de agua en Nepal, se está expandiendo por todo el mundo.

La noria siempre se ha usado en zonas de regadío, pero esta bomba se presenta como una novedad debido a la presión que se genera en la misma y permite el impulso de agua salvando mayor distancia que si el agua se desplazase por gravedad (según indican podrían salvarse alturas de 20 metros y distancias de hasta 2 kilómetros, siempre dependiendo de las características del flujo del agua donde esté situada).

Desde Agrarízate hemos hablado en más de una ocasión, que a pesar de que la agricultura en sí sigue siendo la misma que la de nuestros ancestros, con toda la información que tenemos hoy en día debemos ser capaces de sintetizarla y simplificar nuestras acciones al máximo. El claro ejemplo, algo tan sencillo como una noria de un molino se convierte en una bomba que a la par de ingeniosa y eficiente es en sí un modelo de sencillez.

Desde aquí queremos brindarle un aplauso a la empresa aQysta al haber creado con este hito un precedente, haciendo más accesible el agua de riego en todas aquellas regiones remotas del mundo en las que el mero hecho de conseguir agua para beber o regar es algo utópico.

Agricultura de precisión, en qué consiste y cómo ayudará al planeta

El tiempo pasa y las mejoras tecnológicas se van incorporando a nuestro día a día para facilitarnos la vida. Algo que también afecta, y de forma directa, tanto a la agricultura como a la ganadería. En un reportaje de El País cuentan el caso de Manuel Ferrer, un ingeniero agrícola que conoce a la perfección sus fincas pero que ha sabido rentabilizarlas aún más al apoyarse en la tecnología.

Explica que instaló un «riego por goteo» con el que gastar «menos en agua y poder regular la cantidad de agua que utilizamos cuando y como queramos». Pero justamente fue al instalar un «sensor de medición de caudal que llegaba a cada parcela de la explotación» cuando se dieron cuenta de que pasaban dos cosas. Una, el goteo estaba obstruido en una zona y el agua no llegaba como debía. Y otro, que los subalternos regaban atendiendo más a sus impresiones que a lo que se les pedía. Los sensores corrigieron estos fallos llegando a salvar parte de la cosecha, y la economía de ese año.

Elementos como los sensores o los propios drones se han convertido en una de las piezas indispensables en el mundo de la agricultura, igual que la robótica o el autoguiado de vehículos. Cabe destacar que el mundo ha perdido la mitad de la tierra cultivable mientras que la población sigue creciendo. Así es como la agricultura de precisión se convierte en imprescindible, ya que la tecnología aumenta la productividad y hace que se consuman menos recursos.

Menos agua, menos herbicida, menos gasolina para obtener más alimentos. El propio Manuel Ferrer reconoce que la tecnología en la agricultura «va por detrás y avanza lentamente». Pero el hecho de producir «más con menos», la convierte en obligada para tener hoy la que será agricultura del futuro.

Hay una idea bastante extendida en nuestra sociedad y no es otra que la agricultura o ganadería ecológica tiene que ser la que practicaban nuestros abuelos, casi con los mismos medios de su época, pero las prácticas respetuosas con el medio no tienen que estar reñidas con los avances tecnológicos.

La agricultura de precisión demuestra que aplicando distintas tecnologías podemos hacer un uso más eficiente del agua, aplicar tratamientos fitosanitarios en el momento preciso y de forma localizada o controlar a distancia un cultivo entre otras cosas. Unos avances que no están al alcance de todos los bolsillos por el momento, pero en el futuro apuntan a convertirse en una herramienta esencial para aumentar la competitividad de las explotaciones agrarias.

Crean una iniciativa para recuperar las tierras agrarias abandonadas

Cada vez son más las tierras que hay abandonadas en Galicia. Superficies que en su día fueron usadas para diversas explotaciones, al finalizar su actividad han quedado en el olvido.

Así ha sido como desde la Consellería do Medio Rural han decidido elaborar un plan piloto para recuperar las tierras para la producción agraria. El foco se ha puesto en poner en producción superficies agrarias abandonadas de concentraciones parcelarias. Para ello, se están estudiando diversas fórmulas en las que el propietario esté involucrado en su recuperación. Entre las alternativas propuestas: cultivar cereales, plantar castaños, olivos, etc.

De hecho, la Lei de Mobilidade de Terras de Galicia prohíbe que los terrenos resultantes de la concentración parcelaria queden abandonados. Así que si una de estas parcelas se declara en estado de abandono, su propietario tendrá dos opciones: ponerla en producción o alquilarla.

El plan piloto se desarrollaría en la provincia de Ourense, una de las provincias con mayor incidencia de abandono de terrenos agrícolas.

¿Qué es la concentración parcelaria?

Para la mayoría de la población hablar de “concentración parcelaria” es hacerlo de “juntar varias parcelas en una”. Aunque realmente eso solo es la consecuencia directa de la misma. En la red encontramos muchas descripciones de lo que es y lo que se busca con la concentración parcelaria, aunque consideramos en Agrarízate que la definición que encontramos en la página del Gobierno de La Rioja es la más clara: “La finalidad es la ordenación del territorio para mejorar las explotaciones agrarias mediante un aumento del tamaño de las fincas y la reducción del número de parcelas por explotación. El incremento de la superficie por parcela, unido a la mejora de infraestructuras y caminos, favorece la reducción de los costes de producción y una mayor competitividad de las explotaciones”.

Por ello, una concentración no se puede quedar solo en unir parcelas de un mismo propietario, se trata de un paso previo a su mejor aprovechamiento.

 

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Cómo afecta la concentración parcelaria a Galicia

Centrándonos en el caso particular de Galicia, debido a la historia y a su orografía, ha sido y es minifundista, algo que es una traba para poder cultivar o manejar ganadería en extensivo, haciendo que la citada comunidad sea menos competitiva en altas producciones.

La concentración parcelaria permite solventar este problema, siempre y cuando se le dé un uso adecuado a las parcelas resultantes y exista una actividad agraria fuerte alrededor de la agrupación de parcelas.

La iniciativa de la Xunta de Galicia para implicar a los propietarios de las parcelas agrupadas que han sido abandonadas, objeto de mal uso (forestación inadecuada), o que han sido pasto de incendios lo vemos con buenos ojos.

Entendemos, además, que se debe realizar un estudio pormenorizado de la situación en cada región ya que el abandono de las parcelas no es sólo por la pereza de alguien que no trabaja sus tierras; sino que en la mayor parte de los casos se trata de problemas de envejecimiento poblacional y cierre de explotaciones agrarias por baja competitividad, entre otros factores. Así es como las ayudas para fomentar esta fijación de la población joven en el rural se convierte en algo muy necesario.

Recientemente estas ayudas fueron anunciadas por la Administración. Los que nos dedicamos a esto estamos esperando a que se concreten de manera más precisa estas medidas. Lo que está claro, es que sí existe una buena intención de promover este sector por parte de la Administración, aunque desde Agrarízate el deseo es que no se quede solo en eso y la gente joven pueda entender que el campo puede ser su medio de vida.

Fuente: CampoGalego.com. Medio Rural proxecta un plan piloto para recuperar terras agrarias abandonadas.

La agricultura ecológica bate un récord en Galicia

La agricultura ecológica ha llegado a su máxima actividad en Galicia. Los últimos datos revelan que durante el último año la superficie inscrita ha aumentado un 36,5%, lo que ha significado alcanzar en las cuatro provincias más de veintisiete mil hectáreas, lo que suponen siete mil más que el año anterior.

Además, los ingresos de esta actividad se han multiplicado hasta un 140% desde 1999. Si hace veinte años las cifras eran insignificantes, con tan solo siete productores, cuatro elaboradores y once empresas operadoras, en la actualidad hay 751 productores, 194 elaboradores y 945 operadores.

La leche y sus derivados son los productos que lideran la producción ecológica en Galicia, alcanzando el año pasado los 13,1 millones de euros. En la segunda posición están la carne y sus derivados, cerrando el pódium las conservas de pescado.

Cada vez se ve un aumento mayor en nuestras ciudades de las tiendas bio y grupos de consumo responsable, algo que se ha convertido en una tendencia en constante crecimiento. Algo que tal vez esté alimentado por el bombardeo constante de información que alerta sobre el uso excesivo de pesticidas y plaguicidas, así como las semillas de dudoso origen.

Pero esto no debe ser una corriente o una moda, debe convertirse en una realidad de futuro en la que la producción agrícola responsable, la minimización del uso de pesticidas, la preocupación por el origen de las semillas, así como otra serie de factores a tener en cuenta para conseguir cultivos con un menor impacto medioambiental, sean el día a día.

Cabe recordar que la agricultura y ganadería a nivel industrial avanza a pasos agigantados, siendo capaces de aplicar las últimas innovaciones en el sector y bajando los costes de producción, algo con lo que los pequeños agricultores no pueden competir.

La opción es producir de manera distinta, tendiendo hacia la diferenciación para poder ser competitivos. Ahí es cuando la agricultura y la ganadería ecológica se convierte en una alternativa real.

Fuente. La Voz de Galicia. La agricultura ecológica bate un récord al lograr en Galicia 41,7 millones de facturación

Myfood, el ejemplo real de la agricultura del futuro

Si te preocupa tu alimentación y en más de una ocasión te has planteado cómo podrías ser el responsable de todos los alimentos que consumes, una start-up francesa podría ser la solución a tus plegarias.

Bajo el nombre de Myfood, se trata de un invernadero privado cuya instalación y puesta a punto cuesta 8.000 euros. Es decir, que se incluye la entrega y la instalación en el jardín de nuestra casa. Y como sus creadores aseguran, una hora a la semana de trabajo nos proporcionará en un año hasta 400 kilos de fruta y verdura y 400 kilos de pescado.

Es decir, que en tan solo cuatro años habremos recuperado la inversión. ¿Cómo funciona? Se trata de un invernadero que sigue los principios de la permacultura y la acuaponía. Lo que hace es combinar la cría de animales acuáticos con el cultivo de plantas en agua.

Myfood puede funcionar con paneles solares o a través del sistema eléctrico para alimentar el sistema de irrigación, ventilación y demás sensores. Estos últimos son los encargados de registrar humedad, temperatura del aire, PH del suelo y demás, información que nos llegará a una aplicación que podremos tener en el teléfono móvil o en la tablet. Su consumo es de unos 60 euros al año en electricidad.

Un estanque con peces comestibles (carpas y hasta cangrejos) se instala en el centro del invernadero. El agua del propio estanque se bombea y se dirige hacia unas torres verticales donde crecerán las plantas, evitando así tener que usar abonos químicos. Los propios excrementos de los peces se convierten en nutrientes para las plantas gracias a las bacterias propias de las raíces.

En caso de que no tengamos mucho espacio, hay otras versiones de Myfood que van desde los 14 a los 3.2 metros cuadrados. De hecho, podemos encontrar en Internet los planos y el código fuente, ya que sus creadores apoyan el código libre.

Iniciativas como las de Myfood son el claro ejemplo de que la implementación de las nuevas tecnologías en técnicas de cultivo ya existentes nos acerca más a la agricultura de futuro. Siendo ésta una agricultura de precisión en la que la tecnología unida a la buena gestión de los recursos nos permitirán realizar un balance sostenible entre el consumo de alimentos y la producción de los mismos.

La creciente preocupación de la ciudadanía por lo que se consume, cómo se produce o de dónde viene nos lleva a proyectos como Myfood, en el que tú mismo controlas lo que produce sy cómo lo haces gracias a la tecnología y con técnicas muy respetuosas con el entorno -para la fabricación de las torres han elegido un plástico alimentario libre de sustancias nocivas-.

Desde Agrarízate somos conscientes de que económicamente a nivel particular es un gran esfuerzo el llegar a estas tecnologías, pero también es cierto que la acuaponía y la permeacultura llevan tiempo en uso y actualmente se están implementando en sistemas con una escala más industrial, obteniendo rendimientos excelentes.

Así es como queremos animar a todo el mundo a que se empape de este tipo de técnicas y hagamos entre todos que la agricultura sea nuestra pasión.

Fuente: El País. La revolución empieza en tu jardín